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¿Para qué sirve la salud comunitaria?

 La medicina, tal como la conocemos, aportó y aporta muchas soluciones, pero tiene desafíos que aún no fueron resueltos porque sus soluciones son uno a uno; piensa en personas, en individuaos y no en colectivos.  

Así llegamos a este momento en el que la vida de cada persona sigue marcada a fuego de acuerdo con el lugar que nació. En nuestras sociedades cada vez hay menos posibilidades de cambiar el destino de las poblaciones que nacieron en condiciones de vulnerabilidad.
 
 

Sin embargo, no todo está perdido porque la salud puede ser un agente de cambio y de transformación social. La salud comunitaria mira ahí donde hay que mirar y muestra lo que hay que mostrar. Demuestra y enseña que no son suficientes las respuestas individuales, que es necesario transformar la sociedad si no queremos seguir construyendo sociedades más desiguales e injustas.  

Para eso sirve la salud comunitaria, para identificar que si ocultamos las causas sociales, políticas y económicas de la salud, y sólo afrontamos las causas biológicas, estamos contribuyendo a reproducir desigualdades.  Es así que nos invita a hacer accesibles los cuidados médicos de manera equitativa para toda la población, pero mostrándonos que al mismo tiempo debemos trabajar sobre las formas de organización social.  

La salud comunitaria nos enseñó que la salud es política, que nadie se salva solo ni sola, que somos parte del problema, que el primer paso es cambiar nuestras vidas y que debemos comprometernos con la sociedad en la que vivimos. Eso es la salud comunitaria.  

 

 

¿Cómo hacerlo?, ¿cuáles son los nueve pasos que no deberían faltar en cualquier proyecto de salud comunitaria? 

 

  1. Empezar con la convicción de que las soluciones nacen de los encuentros participativos 
  2. Invitar a todas las partes a sentarse a la mesa en la que se prioricen los problemas y se diseñen las soluciones 
  3. Definir bien los problemas desde los determinantes o “causas de las causas” 
  4. Definir objetivos claros y metas medibles 
  5. Medir, evaluar 
  6. Asumir compromisos y rendir cuentas  
  7. Pensar a largo plazo poniendo el acento en los procesos 
  8. Mejorar la capacidad de gestión en todos los niveles 
  9. Sumar siempre al Estado porque es el último garante de derechos

     

¿Para qué sirve la salud comunitaria? 

Para cambiar el mundo, para recordarnos que un mundo mejor es posible, que nuestras vidas tienen sentido sí, y sólo sí, nos convencemos de que tenemos que trabajar para que haya mundos donde quepan muchos mundos. 

 

  En otras palabras, la salud comunitaria nos enseña a construir ciudadanía. Porque el ejercicio de la ciudadanía se aprende. Y nos enseña a implementar estrategias que permitan visibilizar las causas sociales de la enfermedad, incrementar la participación de las poblaciones y articular voluntades.  

  No desesperemos porque se puede, desde Surcos lo venimos haciendo desde hace 20 años y aprendimos como hacerlo.  

 

 

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Imagen de portada: Freepik
Por: Dra. Alejandra Sánchez Cabezas

Por: Dra. Alejandra Sánchez Cabezas

Consejo Salud Comunitaria de la SAM
alejandra.sanchezcabezas@gmail.com

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